Lo que necesitas saber

Con el pique, gota a gota. ¿Para bien o para mal?

Podemos sentir desde un cosquilleo discreto hasta un ataque de tos, de esos que dejan sin aliento y arrancan lágrimas. Nadie es indiferente al pique, sin importar su intensidad. Aunque el picante no se considera un sabor, sino una sensación de dolor, son muchos los que no pueden apreciar una comida sin este sacudión de sus papilas gustativas. ¿De dónde viene este “gusto” por el picante? Pero, aún más importante, ¿es bueno o malo para tu salud? Vamos gota por gota.

“Échale pique”: ¿sí o no?
Ningún pique criollo que se respete puede dejar fuera al ají caballero, considerado diez veces más picante que el jalapeño. Al menos así lo afirman los expertos de la mesa puertorriqueña. Pasteles, asopaos, alcapurrias, morcillas… todo puede “despertar” con pique. Se conoce que los taínos ya utilizaban los ajíes para resaltar el sabor de sus alimentos, al igual que muchos grupos en el resto de América. ¡Hasta la vida parece más divertida con un poco de picante! Y, entonces, ¿le echamos pique?

Razones para unas gotas de pique.
Más allá de las sensaciones que nos provoca, el picante tiene beneficios probados:

  • Favorece la digestión.
  • Es rico en nutrientes, calcio, vitamina C y A.
  • Produce una sensación de bienestar, porque libera serotoninas y endorfinas.
  • Acelera el metabolismo, al incrementar la temperatura corporal.
  • Contribuye en la prevención de la diabetes, al reducir la demanda de insulina.
  • Destaca el sabor en dietas bajas en sal, recomendadas en pacientes con hipertensión arterial.

Con picante parece que todo es mejor. Algunos estudios en desarrollo sugieren que el pique podría prevenir el cáncer de estómago. Aunque otros afirman que si se consume más de nueve jalapeños al día, el efecto puede ser exactamente el contrario. Es evidente que la clave está en la moderación. Pero, a veces, hay que despedirse por completo.

De pique, ni una gota. ¿Cuándo decir que no?
La comida picante no es la causa de la gastritis, pero sí empeora los síntomas. Así lo demuestran las investigaciones más recientes. Es por esto que, si ya se tienen problemas gastrointestinales, es hora de alejarse del pique.

De ahora en adelante, no más pique en la mesa cuando:

  • Tienes gastritis.
  • Sufres de úlceras estomacales.
  • Padeces de hemorroides.
  • Tienes aftas o llagas en la boca.
  • Tienes un exceso de acidez estomacal.
  • Sufres de la enfermedad conocida como Reflujo Gastroesofágico.

¿Te trajeron camarones a la diabla? Es hora de detenerte y excusarte. Los síntomas que siguen pueden ser extremadamente dolorosos si tienes una condición como las descritas. Una gota de picante puede arruinarte el día.

“El pique lo mata todo”. Cuidado con los mitos.
Si pensabas que el pique “mata las bacterias”, te decimos que esto es un mito sin ningún fundamento. La Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés), advierte que los ingredientes activos en la salsa picante no tienen ningún efecto en las bacterias peligrosas para la salud. Recuerda consumir alimentos bien cocinados.