Prevención y Bienestar

¿Estás en riesgo de tener glaucoma?

El glaucoma es una enfermedad de los ojos que ocurre cuando la presión del líquido dentro de los ojos aumenta poco a poco. Esto puede causar pérdida de visión y hasta ceguera. A continuación te orientamos sobre el tipo más común de glaucoma: el glaucoma de ángulo abierto.

Causas
Delante del ojo existe un espacio pequeño que se llama “cámara anterior”. El líquido del ojo entra y sale por este espacio para humedecer y nutrir los tejidos. Cuando una persona tiene glaucoma, el líquido sale muy lentamente del ojo y esto hace que el líquido se acumule y aumente la presión dentro del ojo. Si la presión no se controla, puede dañar el nervio óptico y otras partes del ojo, y causar pérdida de visión.

¿Quién corre mayor riesgo?
El glaucoma es la principal causa de ceguera en los Estados Unidos. Cualquiera puede tener glaucoma, pero algunas personas corren mayor riesgo:

  • Cualquier persona mayor de 60 años.
  • Personas con familiares que han tenido glaucoma.
  • Personas de raza negra mayores de 40 años. Es cinco veces más común en las personas de raza negra que en los blancos y les causa ceguera casi cuatro veces más frecuentemente.

Síntomas

Al comienzo no hay síntomas. La vista se mantiene normal y no hay dolor, sin embargo, mientras avanza la enfermedad, la persona con glaucoma nota que su visión lateral comienza a fallar. Es decir, es posible que siga viendo bien hacia el frente, pero no en los lados. Según avanza la enfermedad, el campo visual se va reduciendo y resulta en ceguera.

Detección

Durante un examen de la vista, te echarán un poco de aire en el ojo para medir la presión, pero esta prueba por sí sola no detecta el glaucoma. Es necesario que un oftalmólogo te haga un examen con las pupilas dilatadas. Para este examen, te pondrán unas gotas en los ojos para agrandar las pupilas, esto le permite al médico ver mejor el fondo de tu ojo para determinar si hay señales de glaucoma.

Tratamiento

Aunque el glaucoma de ángulo abierto no se puede curar, por lo general se puede controlar efectivamente con tratamiento. Esta terapia puede ser con el uso de medicamentos, cirugía con láser o cirugía convencional.

Protege tu visión

La mejor manera de controlar el glaucoma es detectarlo temprano y tratarlo antes de que cause pérdida grave de la visión. Por eso es tan importante que a partir de los 40 años te hagas un examen de los ojos con las pupilas dilatadas. Debes hacerte esta prueba al menos cada dos años o con más frecuencia en los casos de mayor riesgo.
Información: Instituto Nacional del Ojo (NEI) de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), Publicación de los NIH No. 96-3251S.

Quizás también te interese: La diabetes y su control