Lo que necesitas saber

Contagio del pánico: protégete con información sobre el ébola

Son muchas las vidas que la enfermedad del Ébola ha cobrado en África occidental. Pero cuando las noticias reportan pacientes infectados con el “Ebola virus”en Estados Unidos, los rumores corren como pólvora y el pánico estalla. ¿Debemos alarmarnos por una posible epidemia de Ébola en suelo americano? La respuesta es no, pero sí es importante estar informados y actuar adecuadamente. Empecemos por el principio.

Una historia desde el río Ébola
Ébola es el nombre de un río corto en la parte norte de la República Democrática del Congo en África. Su nombre pasó a ser muy famoso debido a un evento desafortunado, ya que en 1976 varias personas comenzaron a morir en sus alrededores. La causa: una enfermedad que provocaba la muerte rápida luego de una fiebre hemorrágica.
Desde entonces, se han presentado más de veinte brotes de la enfermedad en el continente africano, pero en 2014 la epidemia rompió el récord con miles de víctimas fatales. ¿Por qué es diferente hoy? Esta vez el virus se propagó en zonas urbanas, mucho más pobladas, lo cual ha acelerado el contagio. A esto se suman las condiciones sanitarias precarias y el pobre sistema de salud de la región.

Algunos síntomas del Ébola se parecen al dengue
Ébola y dengue son dos fiebres hemorrágicas. Aunque comparten esta clasificación y varios de sus síntomas, el contagio y comportamiento de estas enfermedades son distintos. Los síntomas de la enfermedad del Ébola aparecen entre el día 2 y el 21 luego del contacto directo con un foco de infección.

¿Cuáles son los síntomas iniciales del Ébola?

  • Fiebre alta
  • Dolor muscular
  • Dolor de cabeza y garganta
  • Fatiga

Luego, el paciente experimenta:

  • Vómitos
  • Diarrea
  • Sarpullido (rash)
  • Sangrados internos y externos

Ni por el aire, ni por el agua: ¿Cómo se transmite el ébola?
El virus del Ébola es altamente contagioso. Sin embargo, la transmisión de la enfermedad solo es posible si hay un contacto directo con fluidos infectados. Es decir:

  • Las mucosas, como las de los ojos, nariz o boca, deben entrar en contacto con fluidos infectados para adquirir el virus del Ébola.
  • En cuanto a la piel, hay que tener una herida abierta en contacto con sangre, sudor, vómito, diarrea, semen, leche materna y cualquier otro fluido del paciente.
  • El paciente solo puede contagiar a otras personas mientras presenta los síntomas de la enfermedad y durante el periodo de recuperación.
  • El cadáver de un paciente de Ébola también es contagioso.
  • El semen de un paciente que logra recuperarse sigue conteniendo carga infecciosa hasta tres meses después de superada la enfermedad.
  • El Ébola no se transmite por el aire ni por el agua.

Los mosquitos no transmiten el Ébola. Alerta, sí. Pánico, no. Por qué no hay motivo de alarma ante el Ébola
¿Ébola en Puerto Rico? Las probabilidades de que surja un caso de esta enfermedad en la isla son mínimas. De todos modos, los aeropuertos y puertos marítimos ya iniciaron protocolos para vigilar síntomas de la enfermedad en viajeros.
Pero, si aún sientes preocupación, ten en cuenta que las personas que están en riesgo son:

  • Personal de atención médica, como médicos y enfermeras, que se encuentren manejando casos de Ébola.
  • Los familiares y allegados de un paciente con Ébola.
  • Las personas que hayan hecho viajes recientes a Liberia, Sierra Leona y Guinea.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), ya activaron su protocolo de emergencia para disminuir los riesgos de contagio durante el manejo de casos de la enfermedad. No dejes de informarte aquí.