Prevención y Calidad

Consejos útiles para personas con diabetes ante temperaturas altas y fenómenos naturales

Si tienes diabetes, debes ser más cuidadoso en el verano, durante las olas de calor y cuando puedan haber tormentas fuertes y huracanes. Es importante hacer un plan y estar preparado de la siguiente manera:

Temperaturas Altas:

  • Debes mantenerte lo más hidratado posible. Toma agua y evita el té helado y los refrescos.
  • Utiliza ropa cómoda y ligera. Además, no olvides el bloqueador solar y protector labial.
  • Conoce y atiende los síntomas de agotamiento.
  • Si vas a hacer ejercicios, preferiblemente que sea en aire acondicionado. También los puedes hacer durante la mañana, cuando las temperaturas no son tan altas (antes de las 10:00 a.m.)
  • Quédate en lugares frescos, ya sea en tu hogar o en la comunidad.
  • No guardes insulina, bombas de insulina o tiras reactivas en lugares expuestos directamente al sol o en el carro, donde las temperaturas pueden subir demasiado. Estos productos se deben mantener en una nevera portátil cuando no haya electricidad (luz). Es importante evitar que la insulina tenga contacto directo con el hielo para evitar que se congele.
  • Ten meriendas con azúcar o tu “kit” de glucagón al alcance, por si tienes bajones de azúcar (hipoglicemia).

Consejos importantes para diabéticos en casos de emergencia (tormentas, huracanes)

  • Trata de seguir tu plan de comidas diario lo más que puedas. Si la tensión te provoca comer mucho, esto te puede elevar el nivel de azúcar. Por eso es importante seguir el plan de alimentación recomendado o algún plan alterno, según indicado por tu nutricionista o dietista.
  • Prepara de antemano un kit de emergencias pequeño. Este debe estar accesible e incluir: reservas de medicamentos, jeringuillas, agujas, algodón, alcohol, tirillas para el glucómetro (la máquina para hacerse la prueba de azúcar en la casa), lancetas, baterías para el glucómetro, linternas, y los materiales que utilices regularmente.
  • Ten una lista de tus medicamentos y dosis. Consigue una copia de tus recetas. Guárdalas en una bolsa plástica en un lugar seguro.
  • Mantén una reserva de jeringuillas para insulina y otros medicamentos que tomes diariamente, para por lo menos dos semanas.
  • Nunca dejes de administrarte tu insulina, a menos que tu médico te lo indique. No utilices insulina que no sea la recetada. Antes de utilizar otro tipo de insulina, consulta con tu médico u otro profesional de la salud.
  • La insulina en frasco debe estar refrigerada hasta la fecha de vencimiento. Si surge una emergencia donde no tengas electricidad, sigue los siguientes consejos:
    • La insulina puede permanecer a temperatura ambiente (menos de 86 oF) por 28 días. Luego de ese plazo, debes botar la botella abierta aunque todavía le quede insulina.
    • Si notas que la insulina desarrolla precipitados o grumos, debes botarla de inmediato.
    • La insulina en cartuchos o plumas tiene especificaciones de conservación distintas.
    • Por favor lee la documentación que trae la caja y llama a tu farmacia más cercana.
  • Mantén una botella vacía de plástico duro con tu kit de emergencias. Puedes usarla para botar las jeringuillas y lancetas usadas.
  • Ten a la mano una libreta pequeña y lápiz para apuntar los valores de tu azúcar.
  • Atiende tus pies. Mantente alejado de aguas contaminadas y usa zapatos cómodos y seguros. Recuerda revisar tus pies para detectar lesiones o infecciones.
  • Ten una identificación que indique que eres diabético.

Referencia: http://www.fema.gov/pdf/library/spa_f&web477.pdf

Para más información, comunícate con la Unidad de Educación en Salud al (787) 277-6571.